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El impacto real de los drones en la seguridad laboral

operador de dron - Droneit España

Un dron no sustituye a un trabajador. Sustituye, en determinados casos, la necesidad de que ese trabajador se exponga para obtener información.

Durante años, inspeccionar una cubierta, revisar una estructura, comprobar una fachada o acceder visualmente a una zona de difícil alcance implicaba acercarse físicamente al riesgo. 

Hoy, una parte de esas tareas puede replantearse gracias a los drones.

El propio Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) señala que el uso profesional de drones puede permitir que las personas trabajadoras no tengan que exponerse a riesgos como las caídas de altura o que pueden utilizarse como herramienta preventiva. 

De entrar en la zona de riesgo a observarla desde fuera 

El procedimiento convencional puede requerir que una persona acceda físicamente a ella, se desplace por la superficie y alcance diferentes puntos para comprobar su estado. Dependiendo del entorno, esto puede implicar riesgo de caída, desplazamientos complicados o utilización de equipos auxiliares. Con un drone equipado con una cámara de alta resolución, parte de esa información puede obtenerse desde el exterior.

El piloto puede realizar una inspección visual de la cubierta, fachada o estructura. En infraestructuras de difícil acceso, EASA identifica precisamente esta capacidad como una de las aplicaciones de los drones: utilizar cámaras de alta definición para facilitar un acceso más seguro a determinados puntos.

1. Menos exposición a trabajos en altura

Esto puede reducir la necesidad de realizar determinadas comprobaciones mediante acceso físico, especialmente en aquellas situaciones en las que el objetivo principal es obtener información visual sobre el estado de un elemento.

El INSST destaca precisamente las caídas de altura entre los riesgos cuya exposición puede reducirse mediante el uso laboral de drones. Además, sus publicaciones recientes siguen señalando las caídas a distinto nivel como un riesgo especialmente relevante en actividades como la construcción.

2. Inspeccionar zonas de difícil acceso sin convertir el acceso en el problema

Estructuras elevadas, instalaciones industriales, taludes, zonas con obstáculos, cubiertas no transitables o determinados elementos de obra.

Aquí el drone aporta algo más que una perspectiva diferente: permite separar la obtención de información del acceso físico al elemento.

Una cámara aérea puede aproximarse a una estructura, recorrerla y registrar distintos puntos desde diferentes ángulos. Posteriormente, esas imágenes pueden utilizarse para revisar detalles, comparar zonas o documentar incidencias.

3. Ver lo que el ojo no puede ver: termografía

La seguridad también consiste en detectar un problema antes de que se convierta en una incidencia.

Un dron con cámara térmica permite detectar diferencias de temperatura en superficies e instalaciones. Estas imágenes pueden ayudar a localizar anomalías térmicas que posteriormente pueden ser analizadas por personal técnico.

La importancia está en poder realizar una primera inspección sobre una superficie amplia, recopilar datos y localizar puntos que requieren atención, sin necesidad de recorrer físicamente toda la instalación.

4. Topografía y fotogrametría: conocer el terreno sin recorrerlo constantemente

En una obra, por ejemplo, esta información puede utilizarse para analizar la evolución del terreno, movimientos de tierras, desniveles o determinadas zonas de difícil acceso.

El beneficio está en que una parte de la información necesaria para tomar decisiones puede obtenerse desde una posición remota, reduciendo determinados desplazamientos innecesarios por el terreno. En entornos complejos, disponer de una representación digital actualizada puede ayudar además a planificar mejor las actuaciones posteriores.

Reportaje aéreo con dron DJI Mini 3 Pro para inspecciones y seguridad laboral
Dron DJI Mini 3 Pro con cámara para inspecciones visuales y prevención de riesgos laborales
Pantalla de seguimiento y control remoto de un dron durante una inspección de seguridad

Un drone también genera pequeños riesgos

El INSST explica que las operaciones con drones pueden generar nuevos riesgos. Entre ellos están los posibles impactos, personas presentes en la zona, obstáculos, condiciones meteorológicas o la operación dentro del espacio aéreo.

Hay que analizar la zona, identificar obstáculos y personas, comprobar las condiciones meteorológicas, revisar el estado del equipo y determinar las características del vuelo.

Es decir, la seguridad no empieza cuando despega el dron. Empieza durante la planificación.

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